Igual que al terminar la noche, la Luna se esconde, cuando el Sol sale a su encuentro. Para que no la vea .Para que no logre alcanzarla, así el amor se hace eterno , pero real.
Tan real como tus ojos, tus manos cuando me hablan, cuando me cuentan del amor de alguna vida que jamás se terminó.
Tan real como tu olor, que traslada pensamientos a un pasado que siempre tendrá nombre de futuro.
Como el humo, la arena, el tiempo. Y todo con el Viento, hasta el olvido en sueños, hasta otro Sol, otra Luna, otra vida.
ki le bo
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