martes, 31 de agosto de 2010

Ya no quedan más oportunidades,
ni llantos en soportales,
ni miradas tras los cristales.

Se rompieron...
los cristales, los espejos,
los reflejos de ojos huecos,
las miradas vacías,
las sonrisas frías...

Y ahora...
a reconstruir mi vida.
A resurgir de las cenizas,
que dejó el fuego devastador,
en mi interior.

Y ahora...
a empezar de cero,
a dos metros bajo suelo.
A acostumbrar mi vida,
a estar sin tus caricias.

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