Como cada mañana,
cuando despierto,
y ya no te veo en mi cama.
Haciendome fuerte.
Para no salir corriendo,
a encontrarte en cualquier parte.
De las que nos recuerdan a los dos,
de las que están llenas de nosotros.
Haciendome fuerte.
Para soportar vivir,
en el único rincón,
que no lleva tu nombre.
Haciendome fuerte.
Para que no flaqueé,
para no imaginarte,
en reflejos de soportales.
Haciendome fuerte.
Para no echarte de menos
en todo momento.
Haciendome fuerte.
Para parecerme a ti,
al olvido.
Para convertirte en lo que fui para ti,
en nada.
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ResponderEliminarBonito, pero desgarrador...
ResponderEliminarun saludo