viernes, 19 de noviembre de 2010

Nunca debimos conocernos,
pero el tiempo nos cruzó.
En el mismo camino,
en el mismo momento.
Y no supimos decir "adiós".
Ni siquiera un "no",
a un desastre anunciado.

Y en contra de todo,
menos de nosotros,
todo lo compartimos.
Tuvimos...
La misma cama,
el mismo cuerpo,
los mismos sueños.

Y la ilusión del amor, no fue suficiente.
Para olvidar un error, y otro, y otro error.
Y todo se estropeó,
seguíamos teniendo el mismo cuerpo,
los mismo sueños...
Pero ya no eran nuestros,
no eran de los dos...

Ese fue el mayor error.

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