-Abre tú. Yo hoy ya no puedo sonreír.
No... mejor ni abras. Nunca aparece nadie que merezca algo de tiempo, que no vaya a ser desperdiciado.
Va a explotar. Y todo por medio. Pues no será por no avisar... la gente no quiere escuchar.
Sí, sí, sí.
Pero todo mentira. Cuándo dejar de pensar que algo habrá que merezca la pena...
El efecto dominó ha fallada en su primera ficha y vuelve a estar todo igual que cuando se dejó de mirar atrás. Quizás no sea el problema "el dónde mirar" si no que no hay "a quién".
Porque, quién espera al final, en la luz.
Promesas, promesas y en la luz, cuando al final una consigue llegar, no hay ni una misera sombra de todas esas promesas.
Sola, completamente sola. Como al comienzo de todo. Uno te coge la mano, y cuando quieres darte cuenta, ya encontró algo mejor, o solo se equivocó cuando te rozó.
No se puede pretender tocar el alma, conseguirlo y buscar otro triunfo.
No se puede dejar caer el alma, sin importar en cuántos trozos se romperá, si quiera.
No se puede pretender tocar el alma, conseguirlo y buscar otro triunfo.
No se puede dejar caer el alma, sin importar en cuántos trozos se romperá, si quiera.
Te equivocas.
ResponderEliminarSi hay a quién.
Sí... pues qué bien escondido, ¿no?
ResponderEliminarAbre la puerta. No tengas miedo. Abre la puerta,hazme caso. Puede que te sorprendas de lo que esta tras ella. Merece la pena averiguarlo!
ResponderEliminarY no estas sola.
¿Vas a estar tú?
ResponderEliminarSí.
ResponderEliminarOjala pudiera estar tras esa puerta. Pero aun así debes hacerme caso, venga abre la puerta. No dejes que te asuste lo que pueda haber tras la puerta. Venga abre la puerta, sé que puedes.
ResponderEliminarMerece la pena averiguarlo!
¿Ves? ya estás dejando caer que no estarás, y ni siquiera sé quién eres...
ResponderEliminarNo te confundas, no somos el mismo anónimo.
ResponderEliminarMi sí es seguro.
El que yo no pueda estar tras esa puerta no quiere decir que cada día aunque no este presente, esté a tu lado. Por eso mismo quiero que habrás esa puerta, esa que te da miedo abrir por no saber que hallar. Mírala bien, solo es una puerta, como cualquier otra puerta. Acércate, agarra con fuerza el pomo, gíralo y tira hacia ti. Venga, que se que puedes hacerlo.
ResponderEliminarMerece la pena averiguarlo!
La puerta se ha roto de tanto imaginar una y otra vez cómo se abría y cerraba al no hallar más que rescoldos y cenizas de recuerdos de personas que decidieron que no merecía algo más de espera.
ResponderEliminarEso nos ha pasado a todo el mundo. Pero ¿sabes? eso no me desanima a continuar abriendo la puerta, porque sé que habrá veces en que solo encuentres rescoldos y cenizas, pero también sé que habrá veces que encuentras algo valioso tras esa puerta, e incluso llenos de rescoldos y cenizas pasadas porque merecías la espera.
ResponderEliminarPor eso vuelvo a repetirte que habrás esa puerta. No te quedes imaginando hallar rescoldo y cenizas, porque puede que no sea así y te este esperando a que estés lista. Venga abre la puerta, no temas, adelante abre la puerta.
Merece la pena averiguarlo!
No escribes... pasa de todo y vuelve a escribir :P
ResponderEliminarP.D.: no soy ninguno de tus dos pretendientes anónimos XD. A mi sabes donde encontrarme
Llegaste abrir esa puerta?
ResponderEliminarNo.
Eliminar¿Abierta ya?
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